La gran mayoría de gestores de fondos sólo están preocupados
por lograr beneficios a corto plazo y no por la sostenibilidad, a pesar de que
una empresa que opera "dañando a la comunidad" tiene muchas probabilidades
de "sufrir a largo plazo" y por lo tanto perjudicar a sus inversores;
así lo afirma un informe publicado hoy por el Foro Económico Mundial
(WEF) de cara a su reunión anual en Davos (Suiza), en el que anima a la
comunidad financiera a apostar por la inversión responsable.
El informe ha sido elaborado, en cooperación con la organización
británica AccountAbility (especializada en RSC), en tres mesas de trabajo
organizadas por el Foro bajo la dirección de Deutsche Bank, Swiss Re y
el Departamento británico de Comercio e Industria, con el fin de investigar
los desafíos a la implantación de la inversión socialmente
responsable en los mercados financieros.
Una de las conclusiones de los analistas financieros es que ellos mismos no podrán
progresar hacia la ISR mientras sus clientes, los gestores de fondos, sigan centrados
en los "índices cortoplacistas" y no exijan una rentabilidad
social o medioambiental añadida a sus inversiones. Por el momento, "ha
habido poco énfasis en cuestiones sociales, medioambientales y éticas".
Uno de estos analistas, cuyo nombre no se precisa, explica que elaborar una investigación
estratégica sobre los riesgos sociales y medioambientales a largo plazo
le proporcionó su particular "minuto de gloria", pero que el
estudio no pudo venderse porque no había nadie interesado en él
"y eso es lo que cuenta al final del día". "Si se planteara
de nuevo esa posibilidad, no volvería a hacer la investigación",
sentenció.
El informe incluye una serie de recomendaciones para incentivar la ISR, como establecer
un código internacional de buenas prácticas para fondos de pensiones,
aumentar la duración de los mandatos de los gestores de fondos, fomentar
la transparencia sobre las estructuras de compensación de estos últimos
o desarrollar nuevos modelos empresariales para la investigación sobre
ISR.
Asimismo, los expertos reunidos por el WEF consideran necesario poner el acento
en la formación: de los responsables de los fondos de pensiones, de los
analistas de riesgos no financieros y de los futuros integrantes de la comunidad
financiera, en las escuelas de negocios.
CAMBIOS URGENTES
El informe apunta que estos cambios son urgentes debido a "las crecientes
presiones" sobre la comunidad financiera derivadas de la composición
de los accionariados de las empresas, en los que los fondos de pensiones tienen
un poder creciente. En países como Estados Unidos, estos fondos se están
destacando por su activismo en favor de la responsabilidad de las empresas.
En efecto, según recuerda AccountAbility, el "horizonte de inversión"
de estos fondos es eminentemente a largo plazo, "dado que sus ahorros pretenden
esencialmente asegurar la jubilación, la educación de los hijos
u otras necesidades familiares a largo plazo".
Por esta razón, según el presidente de AccountAbility, Simon Zadek,
"la responsabilidad de los inversores institucionales debe ser cumplir con
nuestros intereses intrínsecos, que van más allá de los retornos
a corto plazo dado que tenemos necesidades a largo plazo".
Esta investigación ha sido desarrollada por la Iniciativa Global de Ciudadanía
Corporativa (GCCI) del Foro, proyecto lanzado en 2001 para promover la responsabilidad
social de las empresas, y que cuenta actualmente con 40 compañías
asociadas.